La primera noche en casa de Tetsu fue divertida. Vimos películas, comimos helado y nos quedamos dormidos sobre unas sabanas en el piso.
Pensé que todos los días podrían ser así, más luego recordé que Tetsu trabajaba y no siempre tendría el tiempo de divertirse conmigo, además yo también debía buscar trabajo. En el desayuno, Tetsu recibió un par de llamadas extrañas.
A la tarde, se dio un baño, y comenzó a arreglarse de una manera un tanto femenina sin perder su toque masculino. Le pregunté si iría a una fiesta, dijo que sí. Me sentí un poco mal de que no planeara invitarme hasta que dijo que esa fiesta era parte de su trabajo.
Y entonces me confesó algo que me dejó helado: es scort.
Cuando lo dijo, la verdad es que no sabía a que se refería, pero entonces me tomó de los hombros como los ojos al punto de las lágrimas y me explicó “Hide-chan, los scort son hombres y mujeres que sirven de acompañantes para quien requiera el servicio” mi mente no proceso que aquello fuera malo hasta que dijo “Los acompañas a fiestas, a pasear, y al final de la noche…los acompañas al hotel, sabes lo que quiere decir eso?”.
Fue ahí que mi cerebro lo proceso todo, le pregunté alarmado si acaso se prostituía, él bajo la mirada apenado y dijo que sí. “Lo hago para sobrevivir…”
